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Tuesday, January 5, 2010

Cine: Psicosis: Aparición explícita del corpiño

El cine de Hollywood nunca pasó desapercibido a los cambios de modas y estilos de la época, marcando tendencia a través de sus films que fueron mostrando la evolución de la ropa íntima de la mujer. Lo que muy pocos saben es que Psicosis -como veremos- fue una de las películas más innovadoras en ese sentido.



Durante los años 50, la aparición del nylon, un material nunca visto hasta entonces, permitió una nueva forma corporal femenina acompañada de zapatos con taco aguja y corpiños puntiagudos con costuras circulares para acentuar la abundancia de lo que ocultaban. Desde Hollywood las actrices trataban de imponer ese estilo como Elizabeth Taylor con su camisón de combinación en color marfil en "La gata sobre el tejado de zinc caliente" (1958).



Pero la aparición más sorprendente del cine de los 50, fueron las actrices pechugonas. Los corpiños explotaron como prendas cuya misión no era en absoluto la de sujetar, sino la de simular tetas casi cónicas, pechugas despampanantes y hasta desproporcionadas en relación con cuerpos que a veces quedaban empequeñecidos por semejantes atributos. Es por ello que se imponen los corpiños con relleno gracias a la aparición de los voluptuosos íconos de belleza como Gina Lollobrígida, Sofía Loren o Jayne Mansfield.



Sin embargo, la gran innovación cinematográfica respecto de la ropa interior fue impuesta en la pantalla casi silenciosamente por el gran realizador británico Alfred Hitchcock, en su obra maestra de suspenso, la mítica Psicosis (1960).  Allí nos muestra en forma explícita a la protagonista  de la película (Janet Leight) en corpiño en diferentes secuencias del film, algo a lo que nunca se había animado hasta ese entonces.



Pero lo novedoso es que Hitchcock no muestra la ropa interior en la pantalla por el solo hecho de satisfacer el morbo de los espectadores masculinos, sino que esa exhibición de lencería tiene un transfondo más profundo, realizar un juego macabro con los colores de la ropa interior de Janet Leigh, es decir, jugar con las instancias de la vida (blanco) y la muerte (negro) de la protagonista.


En la primera foto de arriba se la ve con soutien blanco en una escena de amor con su novio (John Gavin) al comienzo de la película, y en la de abajo luciendo un conjunto negro que se quitará minutos después para entrar en la ducha donde la terminará asesinando Norman Bates (Anthony Perkins).



Hitchcock, detallista como pocos, quería que hasta el vestuario reflejara el bien y el mal que luchaban dentro  de Marion Crane (nombre ficticio de Janet Leight en el film). En la escena de la cama antes referida, "Janet tendría que haber salido sin el corpiño puesto, porque su amante debía tener una pasión obsesiva en la escena," según palabras del director, pero no fue así, ya que hubiera desvirtuado la idea original del juego de colores de las prendas mencionadas.  




Apenas se estrenó en 1960, sin funciones privadas para la prensa, Psicosis desató las críticas más salvajes, pero fué un éxito rotundo de público, recaudó catorce millones durante el primer año y más de cuarenta desde entonces, convirtiéndose en un fenómeno de masas y posteriormente en un ícono del cine de suspenso. Enumerar las muchas innovaciones que dio este film al género sería entrar a mencionar otros temas, pero su aporte en materia de lencería fue novedoso y creativo a la vez, gracias al talento inconmensurable de su director.

Sunday, July 19, 2009

Cine: "Las chicas de la lencería"

Nueva sección del blog dedicado a la lencería dentro de la industria cinematográfica.
El film que nos ocupa en este caso, es de origen suizo titulado "las chicas de la lencería" (Die herbstzeihosen) y estuvo en las carteleras de nuestro país a mediados de Noviembre del año pasado. Es la cuarta película de la directora suiza Bettina Oberli.
El film es una comedia con toques dramáticos acerca de los sueños no realizados.


Luego de la muerte de su marido, Martha (Stephanie Glaser) trata de encontrar un significado a su vida. Sus amigas Lisi, Hanna y Frieda la convencen, a pesar de su avanzada edad, de hacer realidad su sueño de ser modista. Martha abre una tienda de ropa interior femenina, moderna y erótica. Este hecho dará un giro radical a la vida de todas las mujeres, sumergidas en el ambiente provinciano de una comarca paradisíaca, pero aburrida causando un gran revuelo en un pueblo conservador.


El tema central de esta historia es que Martha, una reciente viuda de ochenta años, escandaliza al pueblito suizo de Emmental haciendo corpiños y bombachas con más encaje del permitido por la moral y las buenas costumbres de los celadores del pueblo (religiosos y políticos).


La historia se muestra con apenas algunos guiños de simpatía, y en general un tono más bien serio y algo tieso, sin lugar a matices ni dobles lecturas. “Los sueños hay que vivirlos” es el lema central de la película, y es lo que se repite cada vez que la protagonista está por bajar los brazos y ceder ante las presiones del poblado (incluidas las femeninas).


Por supuesto, el tema de la doble moral está presente durante todo el relato, al final los cultores de la pacatería más intransigente son “vencidos” por la libertad y la tolerancia, y las que hasta ayer maldecían a la pobre viejita por impúdica hoy se llevan de a veinte corpiños.


Las chicas de la lencería fue la película que presentó Suiza como candidata a la mejor cinta extranjera en los Oscar 2008. Se trata de una comedia sobre unas mujeres intrépidas que se atreven a cumplir sus sueños a pesar de la edad y el rechazo de su comunidad.
En elenco se destaca la protagonista, Stephanie Glasser, considerada una de las actrices más importantes del cine y del teatro de su país, reconocida en el Festival de Cine de Locarno 2006 con un galardón a toda su carrera.


La abuela de la directora fue la gran fuente de inspiración para desarrollar el film. Aún hoy en día, son incontables las mujeres suizas que dedican devotamente sus vidas al marido, acatando rígidas normas sociales, De modo que es fácil imaginarse qué sucede cuando quedan viudas, teniendo de repente todo ese tiempo disponible para ellas mismas. La película conjetura qué pasa cuando una de esas mujeres, todavía muy vital pese a sus años, se atreve a hacer de una buena vez lo que siempre ha querido hacer y no ha podido, quebrando todo tipo de convención social. Esas mujeres recuerdan a una flor llamada "herbstzeithosen" que florece en los Alpes al final del otoño, contra toda lógica.  Finalmente vemos un resumen del film.